Cap.43. Cuando el cazador se vuelve la presa.
POV: Aris.
Maite me había sacado de mis casillas. Esa mujer verdaderamente merecía lo peor de mí. Se atrevió a besarme con burla, a restregarme en la cara su desprecio, y aun así tenía la desfachatez de proclamarse inocente y señalar a Marina como la culpable.
Desde el asiento trasero de mi camioneta la vi entrar al set y salir furiosa minutos después. Sonreí con satisfacción, saboreando su enojo.
Me sorprendió no ver a su eterno perro faldero, siguiéndola como de costumbre, aferrándose al pret