Cap. 136. La felicidad duró lo que tarda en vibrar un celular.
Narrador omnisciente.
—¿A dónde vamos?
—A celebrar nuestra noche de bodas como se debe. Nuestra luna de miel será después de nuestra gran ceremonia — le respondió Alexandros pícaro y con una ceja levantada—. El helicóptero nos espera.
—¿Cómo qué helicóptero?—inquirió ella con entrecejo fruncido.
—No me casaría contigo con un oficial civil en pantuflas sin compensarlo con estilo —guiñó un ojo.
Maite se rajó en carcajadas.
Cuarenta minutos después, Maite bajaba atónita del helicóptero qué aterr