Cap. 112. No sabes de lo que soy capaz.
POV Alexandros.
Sin medir mi fuerza, pegué a Maite contra el auto. Atrapé sus muñecas con una sola mano y las llevé detrás de su espalda, presionándolas contra el capó del vehículo.
Mi cuerpo se fundió con el suyo por pura inercia, por puro instinto de posesión.
Sus pechos subían y bajaban al ritmo de su respiración agitada. Yo no dejaba de mirarla a los ojos, con las mandíbulas apretadas y una ira salvaje quemándome por dentro.
—Salir con esta irresponsable —escupí entre dientes, fulminando