Cap. 104. Pequeño intruso.
Narrador omnisciente:
El pequeño Gael abrió los ojos en la penumbra de la habitación desconocida. Por un instante no supo dónde estaba. El techo, las paredes, incluso la suave colcha sobre su camita… nada le resultaba familiar. Su boquita tembló. Por primera vez en su corta vida, no tenía a su mami al lado. Ni siquiera sentía el calorcito de su gemelita Gianna. Estaba solo.
—¿Mami…? —susurró con voz quebrada, pero no hubo respuesta.
Se incorporó torpemente, restregándose los ojitos mientras un