El problema con Aurelio Campos llegó en la quinta semana del proyecto, de la manera en que llegan los problemas que uno ha anticipado pero esperaba que no llegaran: un viernes por la tarde, con la inoportunidad característica de los viernes por la tarde.
Valentina estaba en la oficina, sola — Marcos y Paula habían salido al mediodía porque era el último viernes del mes y la agencia tenía la costumbre, desde el segundo mes, de terminar temprano ese día como medida de salud del equipo que Valenti