Volver siempre era una negociación entre lo que uno dejó y lo que encontraba. Algunos vuelven a lo mismo que se fueron y lo llaman estabilidad. Otros vuelven a algo que ha cambiado sin ellos y lo llaman desconexión. Valentina había aprendido con los años que la diferencia no estaba en lo que uno encontraba sino en cómo uno llegaba: si con la energía de quien ha estado en otro lugar y trae algo de vuelta, o con el agotamiento de quien solo quería que el viaje terminara.
Esta vez llegó con cuatro