La propuesta llegó un jueves en formato de reunión con agenda enviada con cuarenta y ocho horas de anticipación, que era la manera de Castellano de comunicar que lo que venía no era una llamada de seguimiento ni una revisión de proyecto sino algo que requería mesa, tiempo y atención completa.
Valentina fue a las oficinas de Vértex con la carpeta de RAIZ Studio, el cuaderno donde anotaba lo que importaba, y la atención de quien ya sabe que las propuestas importantes raramente son solo lo que par