29-Él la quiere a ella.
“Diego Ibarra no es más que un negro liberto”
Esa frase se repetía una y otra vez en su cabeza.
—Amor, discúlpame por demorarme es que Rafael y yo hicimos un montón de cosas en el pueblo hoy y hasta fuimos a ver al alcal…
—¿Eres un negro liberto?— lo interrumpió Ale con lágrimas en los ojos.
—¿Quien te dijo eso?—preguntó Diego asombrado.
Ale le sonrió—entonces es verdad.
—¿Y eso importa acaso? ¿Te molesta tener a un negro por marido?—le rebatió él molesto, ¿y si después de todo su tía tenía raz