30-Como el primer día.
—A ver, primero que todo cálmate—le dijo Juliana— porque así no puedes ni hablar ni pensar.
Alejandra se limpió la cara y respiró varias veces profundo.
—No sé que habrá pasado entre ustedes, no tengo la menor idea de que habrás visto pero lo sí te puedo decir es que Diego no quiere a Fátima, no de la manera que te quiere a ti.
—Pero mima yo…
—Alejandra, te voy a decir una cosa, Diego está aquí hace un año más menos, tú no existías para él y Fátima sí y jamás, escúchame bien jamás pasó la cosa