Adrién había ido a dejar a su casa a Mircela, al llegar estaban sus padres afuera esperando, vieron llegar un auto negro lujoso, salió un hombre elegante y le dio la mano a su hija para que salga, la llevo de brazo hasta donde estaban sus padres.
—Buenas noches, soy Adrién Wallacer
—Buenas noches, papás.
—Buenas noches, señor, Wallacer, pase, pase
Entraron hasta la sala, se sentaron y los padres de Mircela notaron que estaban agarrados de las manos.
—Señor…
—Me llamo Louis y mi esposa Mery