El invernadero de la mansión North era el único lugar donde la primavera parecía haber ganado una pequeña batalla contra el invierno eterno de Transilvania.
Sin embargo, para Diamond, la belleza de las orquídeas y el vapor cálido que empañaba los cristales no eran más que un telón de fondo para una transacción clandestina.
Frente a ella, un hombre regordete de mejillas rosadas y ojos inquisitivos observaba la estructura de vidrio con una fascinación casi infantil.
—Es increíble... —murmuró el h