BASTIÁN
—Hijo, que todo esto que te está pasando no nuble tu juicio; siempre quisiste ser parte de algo tan grandioso; si no lo haces, vas a arrepentirte toda la vida.
Las palabras de mi padre me hacen entrar en razón.
—Dígame qué hago, doctora.
Me hace una señal y termino vistiéndome todo de azul. Cuando entro a la sala de operaciones, me estoy atando el tapabocas cuando veo a todos en movimientos y lo que me parte el alma es el verla ahí con los ojos cerrados, con un tubo en la boca.
—Va