78. DESCUBRIMIENTO MÁGICA - RECUERDO
LIZZY
Luis partió... y una parte de mí se fue con él.
No fue un desgarro ruidoso. Fue peor. Un dolor silencioso, de esos que se instalan detrás del pecho y aprenden a respirar contigo. Antes podía engañarme, decirme que aquello no era amor, que solo era costumbre, gratitud, una ilusión bien cuidada. Ahora no. Ahora soy consciente de la realidad, y duele precisamente porque ya no puedo negarla.
—Concéntrate, niña —dijo Lady Olinda, dando un golpe seco con el abanico contra la palma de su mano—.