169. EXTRA 2. CAPÍTULO ÚNICO
ARMAND
La misión era fácil. Tan fácil que casi la consideré un insulto cuando la princesa Eliana la explicó frente a nosotros.
Una humana. Sin habilidades especiales. Sin protección real.
Seguirla. Esperar. Eliminarla.
Eso era todo.
Ninguno de nosotros hizo preguntas. No porque fuéramos soldados ciegos, sino porque cuando la princesa hablaba de sus visiones, el aire mismo parecía inclinarse ante ellas. Había tristeza en sus ojos aquella noche. No odio. No crueldad.
Temor.
Y eso fue suficie