58. DE LA REPUTACIÓN Y LAS NECESIDADES DE MI PROMETIDA ME ENCARGO YO
MARGARETH
Desperté con la sensación cálida de algo firme y pesado envolviendo mi cintura.
Abrí los ojos lentamente y tardé un par de segundos en comprender dónde estaba... y con quién.
Riven dormía a mi lado y eran evidentes por sus ojeras que pasó mucho tiempo despierto.
El hombre más peligroso de este reino, rodeaba mi cuerpo como si yo en verdad le perteneciera.
Intenté moverme con suavidad, tanteando si podía escabullirme sin despertarlo, pero fue inútil.
Su agarre se volvió más firme, como