120. CONFÍO EN MIS DOS HIJOS
ELIANA
Hace días que Liam partió.
El bosque lo sabe. Lo siento en la forma en que el viento se enreda en las hojas, en cómo los ciervos levantan la cabeza sin motivo aparente. Algo importante está pasando... y no es bueno.
No he recibido noticias suyas.
Tampoco del grupo que envié a buscar la espada.
Eso es lo que más me preocupa.
Sin falta, cada dos días llegaba un informe. Una señal. Un susurro mágico sellado en cristal. Ahora, nada. Un silencio espeso, antinatural.
Mis padres comienzan a int