114. ¿REDENCIÓN?
LIAM
La música quedó atrás.
Fue reemplazada por el murmullo vivo del bosque nocturno. Insectos que vibran como cuerdas diminutas. Hojas que se rozan en secreto. Y, más adelante, el fluir constante del agua, cada vez más cercano.
Eliana suelta mi mano.
Y entonces empieza a hacer algo que dispara en mi mente una serie de pensamientos indecorosos. Evidentemente deseables. Pero impropios. Absolutamente impropios para con una princesa.
Camino detrás de ella.
El movimiento de sus manos, la forma en qu