Capítulo sesenta y siete. Lo que se mueve en silencio
El silencio no siempre significaba paz.
Alexandra lo comprendió al despertar en mitad de la madrugada, con la sensación persistente de que algo había cambiado. No un ruido. No una sombra. Era más bien una ausencia. Como si una pieza se hubiera desplazado sin que nadie la viera caer.
Daniel dormía a su lado, respiración tranquila, un brazo rodeándola con naturalidad. Alexandra se permitió quedarse unos segundos ahí, aferrada a esa quietud, an