Capítulo cuarenta y seis. ¿Quién me borró la memoria?
Kyan llevaba más de una hora encerrado en el despacho. Nicole podía escucharlo caminar de un lado al otro, con pasos pausados y sin rumbo. De vez en cuando, el crujido de una hoja o el golpeteo de un lápiz contra la mesa rompía el silencio. Ella no quiso molestarlo. Sabía que Kyan necesitaba espacio cuando se enfrentaba a esos vacíos en su memoria que, por momentos, parecían dolerle físicamente.
Desde que habían recuperado los primeros archi