Capítulo treinta y nueve. Una familia de verdad.
La mañana estaba demasiado tranquila para lo que Alexandra sentía por dentro.
El apartamento olía a pan tostado y a café recién hecho, pero su estómago estaba cerrado desde que abrió los ojos. Liam jugaba en la alfombra del living con sus autos, haciendo ruidos de motor sin sospechar que ese día iba a cambiar algo fundamental en su mundo.
Daniel observaba la escena desde la cocina, apoyado en la encimera, con una taza entre las manos que ya se ha