33. Solo ellos. Solo hogar. Solo amor.
Capítulo treinta y tres. Solo ellos. Solo hogar. Solo amor.
La calma no llegó como un silencio absoluto.
Llegó en forma de rutinas pequeñas.
Mañanas sin sobresaltos. Desayunos improvisados. Liam arrastrando sus juguetes por el living mientras Daniel fingía no notar cómo uno de ellos terminaba siempre bajo el sofá.
Alexandra despertó esa mañana antes que los demás.
La luz entraba suave por las cortinas del dormitorio, dibujando sombras tranquilas sobre el cuerpo de Daniel, que dormía boca arriba