Capítulo catorce. Las noticias vuelan.
Los días siguientes transcurrieron con una calma falsa. Nicole intentaba mantener la rutina, como si aquello pudiera alejar el miedo que empezaba a filtrarse en cada rincón de su vida. Pero incluso el silencio sonaba sospechoso últimamente.
Kyan se había vuelto aún más protector, rozando lo obsesivo. Había instalado nuevas cámaras, cambiado los códigos de seguridad y contratado a un equipo de vigilancia privada que patrullaba la propiedad día y noche.
—Est