—Es mi propio padre a quien juzgas. Si yo no intervengo ahora, temo que lo conduzcas directamente a la muerte, mientras a mí me arrojas al destierro. ¡No lo permitiré! —vociferó molesta. Su voz resonaba con la carga emocional de aquel trágico episodio en su vida pasada.
Crono se sorprendió por la intensidad de sus palabras, respondió con desconcierto.
—¿De dónde sacas semejante idea? ¿Me consideras tan tirano como para llevar a cabo tales acciones?
—¡Eres el peor, Crono! Si no te hubiera semb