Freya despertó antes del amanecer, sintiendo que la bruma de celo que la envolvía se disipaba lentamente. Su mente, era un torbellino de emociones, un huracán que amenazaba con destrozar los recuerdos de los tres días mágicos con Crono. Cada instante con él había sido una maravilla, Pero la realidad la llamaba, recordándole que no podía flaquear en su misión.
Parpadeó varias veces, indecisa entre quedarse y sumergirse en el abrazo reconfortante de su mate o mantenerse firme en sus planes. Un su