Mundo ficciónIniciar sesiónLa verdad tenía el peso del plomo y el olor a tinta fresca sobre papel fotográfico. Thiago lo supo cuando el sobre manila golpeó la superficie de cristal de la mesa de juntas con un sonido seco que reverberó en el silencio de las nueve de la mañana.
—Llegó por mensajería hace veinte minutos —informó Matías, cuyo rostro habitualmente impasible mostraba una palidez que no presagiaba nada bueno—. Sin remitent







