Mundo ficciónIniciar sesiónEl miedo verdadero no llegaba con estruendo ni fanfarria. Se infiltraba como humo bajo las puertas, llenaba los pulmones gradualmente hasta que respirar se convertía en un acto de resistencia consciente.
Ximena lo sintió cuando cruzó el umbral de la suite ejecutiva del Hotel Presidente Intercontinental, donde la luz de media mañana se filtraba por ventanales que enmarcaban la ciudad como un cuadro de ambición y caos. Matías caminaba medio paso







