Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa sangre no siempre corría por las venas. A veces fluía por documentos legales, por cuentas bancarias fantasma, por fotografías que capturaban momentos que deberían haberse mantenido en la oscuridad para siempre.
Ximena Salazar lo descubrió cuando entró al Café Ámbar en Polanco a las once de la mañana, el aroma de café recién molido mezclándose con el sabor metálico del miedo en su boca. El mens







