Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer encontró a Thiago Monteverde donde la noche lo había dejado: frente a las ventanas del penthouse, con una copa de whisky que nunca llegó a beber y una rigidez en los hombros que hablaba de batallas internas libradas sin testigos.
La ciudad despertaba abajo, ajena a los fantasmas que habitaban los pisos superiores. Luces que parpadeaban. Tráfico que comenzaba su ritual diario. Vida que continuaba mientras él permanecía suspendido en







