Mundo ficciónIniciar sesiónLa traición dejaba cicatrices invisibles, pero el descubrimiento de una mentira podía abrir heridas que nunca sanarían.
Ximena sostenía el expediente con manos temblorosas, las páginas amarillentas por el tiempo contrastando con el blanco impoluto de las sábanas. Las tres de la madrugada la encontraron despierta, incapaz de conciliar el sueño después de que Thiago finalmente se hubiera marchado a su estudio tras horas de conversac







