Mundo ficciónIniciar sesiónLas tres de la madrugada tienen una textura distinta al resto de la noche. No es oscuridad lo que las define, sino una especie de suspensión del mundo, ese intervalo en que incluso los perros dejan de ladrar y los semáforos parpadean en amarillo sin que nadie los obedezca. Miranda Alcántara conocía bien esa hora. Era la hora en que se tomaban las decisiones que el día nunca permitiría.
La bóveda de Grupo Vega ocupaba el sótano del







