Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas fotografías tenían el peso de todo lo que no se puede deshacer.
El detective Ramos las depositó sobre el escritorio de Thiago con la parsimonia de quien ha aprendido que las malas noticias necesitan espacio para respirar. Eran doce en total, impresas en papel fotográfico de alta resolución, tomadas desde distintos ángulos y en distintas estaciones del año. En todas ellas aparecía la misma mujer: cabello oscuro recogido en un m







