Mundo ficciónIniciar sesiónLa carta tenía dieciséis líneas.
Victoria las contó la primera vez que la leyó, sin saber por qué lo hacía, como si el número pudiera darle algún tipo de estructura a lo que estaba procesando. Dieciséis líneas escritas a mano con la letra apretada y ligeramente inclinada de Gabriel, ese trazo que había aprendido a reconocer en contratos, en notas de trabajo, en los mensajes que encontró en su tel







