Mundo ficciónIniciar sesiónILÁN:
Mi tono, cargado de insinuación y promesa, hizo que un escalofrío de anticipación recorriera su espalda. Ella, respondiendo con una sonrisa cómplice y un brillo pícaro en la mirada, se puso de pie, entrelazando sus dedos con los míos. Sin necesidad de palabras, ambos nos dirigimos hacia la habitación, nuestros pasos apresurados revelando la urgencia de nuestro deseo.
Mientras avanzábamos por el largo pasillo, la






