Mundo ficciónIniciar sesiónHERRERA:
Me detuve en seco, girándome para enfrentar a Eleonora. Mis ojos, fríos y calculadores, reflejaban una mezcla de frustración y determinación que hizo que las mujeres presentes contuvieran la respiración.
—No estoy abandonando a nadie, Eleonora —declaré con firmeza, mi voz resonando en el silencio tenso del estacionamiento—. La situación de Amaya es un contratiempo por la estupidez que cometió al man






