Una hora antes de tenernos que marchar a la recepción de uno de los socios de Martino, llegó él a la casa con una mujer joven, rubia y muy guapa, entraron los dos en la casa, acercándose Martino a donde yo estaba, ya que estaba en el dormitorio, arreglandome
— Alexandra cariño, te presento a Sofía, ella es una muchachita que cuando necesito que me hagan un favor, es la mejor para ello — me dijo
— Hola, yo me llamo Alexandra — le dije dándonos las dos un beso en la mejilla
Después de vestirse