POV – MILA.
Las noches de investigación se estaban convirtiendo en una rutina peligrosa. Pasaba horas frente a la computadora, con los ojos ardiendo, el corazón acelerado y la mente obsesionada en un solo nombre: Lola.
El cansancio no importaba. Lo único que me mantenía en pie era la necesidad de entender. Esa mujer era más que un personaje venenoso en un drama familiar. Había algo mucho más oscuro latiendo debajo de su piel perfecta.
Y esa noche lo confirmé.
Un archivo encriptado apareció en m