Capítulo 21.
Los días posteriores Nicolás, se recuperó a pasos agigantados, el hombre que parecía indestructible, yacía en esa cama con el cuerpo atravesado por la fragilidad. Al principio lo veía retorcerse de dolor cada vez que intentaba moverse, con los labios apretados, como si prefería romperse los dientes antes que dejarme escuchar un quejido, no se rendía, aguantaba cada curación con una fuerza que me sorprendía.
Yo estaba allí, siempre. Sosteniendo su hombro cuando el dolor lo doblaba. Pasando una t