Capítulo 10.
POV JAVIER.
El vaso de whisky se me quedó en la mano, pesado, casi intacto. El hielo ya se había derretido, pero yo no lo había tocado. Seguía mirando la pared frente a mí, sin realmente verla.
Lola apareció en la puerta, con esa voz suya cargada de reproche:
—Javier, te estoy esperando. Vamos a llegar tarde.
Me giré apenas, dándole una mirada rápida. Estaba impecable, como siempre. Y aun así, sentí fastidio.
Dejé el vaso en la mesa con un golpe seco y la seguí sin decir nada. Por dentro, una r