Mundo ficciónIniciar sesiónElla cuelga y miro el teléfono. Vuelvo a marcar su número y no contesta. Vuelvo a marcar y ella contesta.
— ¿Cuál es tu maldito problema?, —Casi grita y suena tan cansada y adolorida. —Son las cuatro de la mañana y tengo un bebé por quien dormir.Trago saliva, —Solo quería decirte que si hay algo que necesites, aquí estoy.— ¿Por qué?, —ella susurra— ¿Que por qué?— ¿Por qué no me dijiste que Mason era tu compañero, podrías haber luchado por él?






