Miro la sala de estar para ver a Mary, Sebastian y el abuelo discutiendo, así que voy a la cocina donde estoy seguro de que veré a la abuela.
— ¿Oye abuela?, la veo lavando los platos, tarareando una vieja canción.
Rápidamente deja de lavar los platos y me mira.
— ¿Podemos hablar?
—Claro, —dice y se limpia las manos en el delantal y se sienta a mi lado en un taburete.
Juego con mis dedos, —tan, empiezo, —esto es para un amigo
—Continuar
—Mi amiga fue rechazada, digamos hace 10 años y ha sido mi