Mundo ficciónIniciar sesiónElla no me responde y lava el cuenco en el río antes de volver a ponerlo en su cesta. Se sienta con las piernas cruzadas al lado del banco y asiente con la cabeza en el lugar frente a ella. Me siento en el lugar y la miro.
—No puedo entrenarte si tienes muchas emociones negativas bloqueando tus caminos.— ¿Qué quieres decir?—MasónMis ojos se abren, — ¿cómo lo supiste?—Yo soy el oráculo—Vaya—Él te hace sentir tantas emociones






