Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa decisión se tomó en silencio, en esa calma densa que precede a una tormenta. Julian lo sabía: no podía seguir esperando que Diego diera el primer paso. Ya había probado la sangre del miedo de Kira, había estado dentro de la casa, había olido su piel en el aire. Tarde o temprano lo intentaría de nuevo, y si quería atraparlo, tendría que darle exactamente lo que buscaba: la ilusión







