Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa mañana después del ataque amaneció gris.
No un gris de lluvia, sino ese gris pesado, espeso, que se mete bajo la piel como si la ciudad entera estuviera conteniendo la respiración.
Kira despertó antes que todos, aunque no había dormido realmente. Había pasado la noche con los ojos abiertos, escuchando cada ruido del departamento, sint







