Mundo ficciónIniciar sesiónEl avión tocó tierra en Nueva York con un pequeño salto que hizo vibrar vasos, pestañas y certezas. Fuera, el cielo estaba gris, como si la ciudad hubiera estado esperando con los brazos cruzados. No era el dorado amplio del desierto, era otra cosa: concreto, humo, velocidad. Casa.
Julian abrió los ojos justo cuando los frenos rugieron. Kira ya estaba despierta, con Damian dormido en







