Mundo ficciónIniciar sesiónLas primeras imágenes llegaron a las pantallas del mundo a las 3:47 AM, hora del Este. Los satélites captaron algo que desafió toda lógica conocida: dos masas continentales emergiendo simultáneamente de las profundidades oceánicas, elevándose con la inevitabilidad de montañas naciendo en cámara rápida.
Atlántida surgió del Atlántico Norte como una joya imposible tallada en cristal viviente y metal que no debería existir. Las torres se elevaban kilómetros sobre las olas, sus superficies reflejando luz en espectros que ningún prisma terrestre podría reproducir. Los edificios respiraban con bioluminiscencia propia, pulsando en patrones que sugerían no arquitectura muerta sino organismos gigantescos durmiendo. Las calles flotaban entre niveles conectados por puentes de energía solidificada, y en el centro de todo se alzaba el Palacio del Mar Profund







