Mundo ficciónIniciar sesiónEl faraón murió, y con él murió la última noche de paz en el palacio.
Ninguno de los presentes lo sabía aún, pero mientras la oscuridad previa al alba cubría Tebas, los destinos de todos —reyes, sirvientas, sacerdotes, traidores— comenzaban a converger como hilos tensos en un telar divino.
Los gritos despertaron







