Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana en que el nombre de Pentu apareció en los pergaminos de Amenhotep, el aire en los aposentos reales tenía la quietud particular de las cosas que están a punto de cambiar.
Neferet lo notó antes de que su esposo dijera nada. Estaba sentada frente a la mesa de ébano, con los documentos que Djari le había enviado meses atrás extendidos a su izquierda, y los registros del consejo que Satiah había copiado con letra peque







