Después de unos momentos de silencio reverente, a Lucian se le ocurrió una idea.
—Phoenix, ¿qué te parece si damos un paseo por los jardines? ¿Con Alaric?— sugirió, observándola atentamente.
Phoenix levantó la vista hacia él, sorprendida.
—¿Ahora?— preguntó, frunciendo ligeramente el ceño.
—Sí. Creo que el aire fresco te hará bien. Llevas demasiado tiempo encerrada en esas habitaciones— respondió Lucian, con una pequeña sonrisa curvando sus labios.
Phoenix miró a Alaric y luego de nue