Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl viaje siguió su curso, con los paisajes cambiando lentamente alrededor de la comitiva. Ulrich, en su forma de lobo, corría libremente, su espíritu salvaje disfrutando de la libertad que raramente sentía dentro de los muros del castillo. La sensación del viento en su pelaje y la tierra bajo sus patas le traían una sensación de vigor y renovación.
Después de unas horas de viaje, la comitiva hizo una parada para descansar.







