El Festival de Primavera seguía vibrante, con las calles de Rivermoor llenas de sonidos, colores y risas. Grupos de artistas locales adornaban el escenario con obras inspiradas en mitos acuáticos e historias heroicas. Figuras disfrazadas con trajes exuberantes simulaban dioses y espíritus del río, desfilando por las calles al ritmo de música y danza. Phoenix observaba con fascinación mientras la procesión narraba leyendas antiguas, y los ciudadanos seguían entusiasmados, llevando flores y cinta